jueves, 1 de noviembre de 2018

Noticias del Instituto Schiller, y el comité LaRouche de acción política:

Noticias del Instituto Schiller, y el comité LaRouche de acción política:
Helga Zepp-LaRouche en Moscú: la estrategia para construir una comunidad con un futuro compartido para toda la humanidad

30 de octubre de 2018 — La Presidente y fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, viajó esta semana a Moscú para dar una destacada presentación en la 23ava Conferencia Académica Internacional del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia. En vísperas de las elecciones intermedias en Estados Unidos, en un momento en que se intensifican las tensiones geopolíticas orquestadas por los británicos, entre EU y Europa por un lado, y Rusia por el otro, así como también contra China, Zepp-LaRouche ofreció una perspectiva clara para resolver la crisis existencial que enfrenta la humanidad.
“Hay dos asuntos que pueden cambiar radicalmente todo en el futuro inmediato, que podrían definir caminos para un futuro totalmente opuestos. El primero tiene que ver con la batalla monumental que se está librando en este momento en EU, en donde pudiera triunfar el intento de golpe en contra del Presidente Trump... lo cual tiene la intención de evitar que materialice sus intenciones de poner en buenos términos las relaciones entre Estados Unidos y Rusia... O, si Trump logra consolidarse en el poder, a pesar de los muchos tonos bélicos que se están escuchando ahora en EU, entonces existe la posibilidad de que él pueda en la segunda parte de su primer mandato, mejorar las relaciones con Rusia y regresar a su actitud inicial positiva hacia China”.
El segundo asunto central que enfrenta la humanidad, afirmó Zepp-LaRouche, es el poder diseñar una solución “que aborde los peligros existenciales de todas las naciones por lo que se requeriría que se eleve el nivel de discusión y forma de pensar. Lo que mi esposo, el estadista Lyndon LaRouche, propuso hace ya varios años, aún es vigente: Las cuatro naciones más poderosas en el mundo, EU, Rusia, China e India, apoyadas por otras, como Japón, Corea del Sur y las demás, tienen que establecer en un corto plazo un Nuevo Sistema de Bretton Woods”.
Indicativo del potencial de dicho nuevo orden es la visita recién concluida del primer ministro de Japón, Shinzo Abe,  a China. Abe decidió hablar sobre sus disputas históricas en el nuevo marco que se está creando en torno a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, en donde enfatizó que los dos países se estaban adentrando ahora en una nueva era, una era no basada en la “competencia” sino en la “cooperación”. Esto es similar a los logros decisivos alcanzados por el Presidente Trump y el Presidente de Corea del Norte Kim Jong-un en la cumbre que sostuvieron el 12 de junio, a la que Helga Zepp-LaRouche se ha referido como el “Modelo Singapur” de relaciones basadas en el desarrollo y la paz entre naciones soberanas.
También las naciones de Europa e Iberoamérica han estado orientándose cada vez más hacia este emergente Nuevo Paradigma.
Como lo planteó Zepp-LaRouche en sus comentarios iniciales en Moscú: “La gran pregunta que debe estar haciéndose cada ser humano pensante sobre este planeta, es esencialmente la misma que se debatió tan acaloradamente en la joven república estadounidense, según se registró en el Federalist Papers: ¿Es la sociedad humana capaz de una forma eficiente de autogobierno? Solo que eso, en esta ocasión, no es una cuestión que solo involucre a una sola nación; involucra a toda la humanidad: la necesidad de un nuevo paradigma en el orden mundial”.
El mundo en un punto de inflexión. ¿Está la humanidad moralmente apta para sobrevivir?
31 de octubre de 2018 — Dá un paso atrás y observa la situación actual en el mundo como un todo. El mundo occidental, que ha sido el centro del progreso en el mundo desde el Renacimiento europeo, está en un caos. El gobierno alemán se está desplomando en la medida en que los dos partidos que han dirigido a la nación desde la Segunda Guerra Mundial han perdido casi todo su apoyo popular, en todo el país. Angela Merkel, que ha gobernado durante 18 años y fue ungida como la “dirigente del mundo libre” por quienes temen y desprecian los empeños de Donald Trump para crear lazos de amistad con Vladimir Putin, anunció su renuncia a la dirigencia del partido, la Unión Cristiana Democrática (CDU) en su próximo congreso. El presidente Macron de Francia enfrenta una revuelta similar. Los británicos no saben qué hacer para instrumentar el Brexit.
La presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, acaba de regresar de Rusia, donde dio una serie de discursos de alto nivel y tuvo varias reuniones privadas, donde encontró que había un gran respeto por su esposo, el gran economista Lyndon LaRouche, aunque también una profunda preocupación porque ahora parece posible una guerra mundial. Desde tiempo atrás, el Presidente Vladimir Putin ha venido advirtiendo que cuando el Presidente George Bush decidió renunciar al Tratado ABM (tratado sobre misiles antibalísticos) en el 2002, había forzado a Rusia a lanzar un enorme programa de investigación y desarrollo para desarrollar las defensas necesarias en contra de los sistemas de defensa antimisiles que se instalaron en Europa, porque de otra forma la OTAN hubiera tenido la capacidad de lanzar un primer golpe. Ahora, la intención anunciada por EU de abandonar el Tratado INF (Tratado de fuerzas nucleares de alcance intermedio) no les deja otra alternativa que prepararse para la guerra.
El funcionario ruso de control de armas de más alto rango, Andrey Belousov, habló el viernes 26 de octubre ante las Naciones Unidas, y dijo lo siguiente: “Recientemente aquí en la reunión, Estados Unidos dijo que Rusia se estaba preparando para la guerra. Si, Rusia se está preparando para la guerra, yo lo he confirmado. Nos estamos preparando para defender a nuestra patria, nuestra integridad territorial, nuestros principios, nuestros valores, nuestra gente; nos estamos preparando para este tipo de guerra”. Luego explicó el razonamiento ruso: “Rusia se está preparando para la guerra, y Estados Unidos está preparando una guerra. Si no, ¿por qué Estados Unidos habría de retirarse de este tratado, aumentar su potencial nuclear y adoptar una nueva doctrina nuclear?”.
La semana pasada, el Presidente Putin dijo que Rusia nunca iniciaría una guerra pero que si se lanzaba una guerra en contra de Rusia, habría una respuesta devastadora y la guerra sería total.
En el lado estadounidense del Atlántico, el pueblo estadounidense está a punto de tomar una decisión histórica: ¿apoyarán la intención del Presidente electo, expresada en todas sus últimas concentraciones, de establecer relaciones de amistad con Rusia, hacer un trato con China que le permita regresar a su amistad estrecha con Xi Jinping? ¿O le permitirán al Partido Demócrata, que ha perdido todo propósito en absoluto, que no sea el enjuiciamiento político de Trump, retomar el control sobre el Congreso, para regresar a la movilización de guerra en contra de Rusia y China que se lanzó con el Presidente Obama?
Trump está haciendo su parte. En los últimos seis días antes de las elecciones va a encabezar once concentraciones populares. En cada una de las concentraciones se aglomeran decenas de miles de partidarios, un proceso no visto en este país en tiempos recientes, quizá nunca. Su mensaje de paz con Rusia y China, destacando como modelo las históricas transformaciones que logró con las dos Coreas, arranca vítores entre las multitudes en sus concentraciones. Y sin embargo, los británicos, los medios estadounidenses corruptos  y los antiguos funcionarios de las agencias de inteligencia criminales de la época de Obama, están tratando frenéticamente de salvar el fraude en proceso de colapso, el “Rusiagate,” del fiscal especial Robert Mueller. Si el pueblo estadounidense se hace presente en estas elecciones, van a ser estos mismos elementos criminales los que van a terminar en juicio, por su colusión con una potencia extranjera, Gran Bretaña, primero para subvertir el proceso electoral del 2016 y después por intentar un golpe en contra del Presidente electo, con base en una concatenación de mentiras armadas por el agente de inteligencia británico Christopher Steele y sus mentores en la agencia MI6 y el GCHQ—el comando central de la inteligencia británica.
La expansión del nuevo paradigma por toda Asia, África e Iberoamérica, con centro en el proceso de la Nueva Ruta de la Seda, fue testigo de un gran salto adelante esta semana, cuando el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, se reunió con el Presidente Xi Jinping de China, para comprometerse a la “cooperación y no a la competencia” y luego el primer ministro de India, Narendra Modi, junto con Abe se comprometieron al mismo proceso de desarrollo conjunto en terceros países de Asia y África. Acercar a oriente y occidente mediante un proceso de paz a través del desarrollo está, por primera vez en la historia, al alcance de la mano de esta generación de la humanidad.
Como vio Helga Zepp-LaRouche en Rusia y como demuestran las campañas de LaRouche en EU y por toda Europa, la población está escuchando cada vez más las sabias palabras de Lyndon LaRouche. En la medida en que la crisis global le arranca sus ilusiones, las ideas desarrolladas por Lyndon LaRouche, y por las que ha luchado durante más de 50 años, ofrecen la salida necesaria de la guerra y el caos financiero y las bases para crear un Renacimiento verdaderamente global para toda la humanidad para los próximos 50 años.

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