En Francia, cuatro ONG, incluidas Greenpeace y Oxfam, dieron el pistoletazo de salida el 17 de diciembre.

Ecologistas en Francia Irlanda están llevando a juicio a sus gobiernos para obligarles a intensificar las acciones contra el supuesto cambio climático, animados por una histórica decisión judicial del 2018 que obliga a Países Bajos a reducir las emisiones más rápido para garantizar la seguridad de la población.
En octubre, un tribunal holandés de apelaciones dijo que el Gobierno “hizo muy poco para evitar los peligros del cambio climático y está haciendo muy poco para ponerse al día”, ordenándole que garantice que las emisiones que “supuestamente calientan” el planeta estén al menos un 25% por debajo de los niveles de 1990 para finales del 2020.

¿PARA QUIEN TRABAJA GREENPEACE?

Tessa Khan, abogada de la Fundación Urgenda, que presentó el caso holandés en nombre de casi 900 ciudadanos, dijo que esta y otras acciones legales climáticas en curso se basan en el principio de que los Estados deben cumplir con sus obligaciones según las leyes de derechos humanos y el Acuerdo de París del 2015 para combatir el cambio climático.
“Todos estos casos se inspiran en la noción general de que nuestros gobiernos tienen el deber de protegernos contra amenazas de esta escala a las que han contribuido a sabiendas”, dijo Khan, que es codirectora de Climate Litigation Network.

La gran estafa del calentamiento global

En Francia, cuatro ONG, incluidas Greenpeace y Oxfam (las clásicas manejadas por el entorno Rockefeller/Rothschild), dieron el pistoletazo de salida el 17 de diciembre.
Enviaron una “solicitud preliminar de compensación” en una carta de 41 páginas al primer ministro francés y a una docena de ministros del Gobierno, denunciando al Estado por no haber tomado medidas concretas y efectivas para combatir el cambio climático.
El Gobierno tiene dos meses para responder, y si no da una respuesta satisfactoria, los grupos se están preparando para presentar una acción legal ante el Tribunal Administrativo de París en marzo.
Armelle Le Comte, responsable de defensa del clima y energía para Oxfam en Francia, dijo que la oleada de demandas por cuestiones climáticas en todo el mundo, desde Europa y América del Norte hasta Pakistán y Colombia, se debe al creciente carácter urgente de estas acciones a medida que se hacen más visibles los impactos con los fenómenos climáticos extremos y la subida en el nivel de los mares.
Los gobiernos, incluido el francés, han hablado mucho sobre cómo abordar el cambio climático, pero no han hecho lo suficiente en la práctica, señaló Le Comte.
“Por eso, creo que no es sorprendente que más ciudadanos, organizaciones benéficas y ONG decidan que la acción legal quizás sea la respuesta”, dijo.