Marco Tosatti
Queridos amigos y enemigos de Stilum Curiae, quisiera compartir con Ustedes una reflexión de Sergio Russo -un amigo del blog que ya han conocido, un artesano/escritor- centrada en la relación entre teología e historia. Ciertamente es un camino estrecho, difícil y resbaladizo, que personalmente no oso afrontar; pero es interesante hacer notar, que lo que estámos viviendo ahora nos obliga, siempre con más frecuencia, a tener en cuenta ésta relación con las profecías para nuestros tiempos. Buena lectura.
§§§
UN POCO DE TEOLOGÍA DE LA HISTORIA
¿ES HIPOTIZABLE ALGUN NEXO ESPIRITUAL ENTRE EL ACUERDO SECRETO SINO-VATICANO Y LA EPIDEMIA DEL CORONAVIRUS DIFUSA SOBRE TODO EN CHINA E ITALIA?
Una gran alma mística, la Sierva de Dios Luisa Piccarreta, escribía en sus diarios, hace casi cien años, éstas dramáticas y enigmáticas, palabras: “He pasado la noche y el día inquieta. Desde el inicio sentía salir de mí misma, sin que pudiera encontrar a mi Adorable Jesús; no veía sino cosas que me producían terror y espanto. Veía que en Italia se levantava un fuego y otro en China, y poco a poco se unían, se fundían en uno solo…veía revueltas, tumultos, y gente asesinada” (30 de julio 1900).
“«Hija mía» es Jesús quien te habla, «los castigos que estoy mandando no se comparan con áquellos que estan preparando.» …Y mientras lo decía, delante de mi veía muchas personas infestadas por contagios y con desmayos que morían .” (3 de julio 1900).
“«Estoy cansado de las estúpideces de los sacerdotes», sigue Jesús hablando, «servirse de las cosas santas para ofenderme, es el dolor más agudo, es el pecado más execrable, es la muestra de la ruina total, que atrae las maldiciones más grandes y que rompe toda comunicación entre el Cielo y la tierra.»” (19 Agosto 1918).
Al inicio de septiembre de 2018 (increíblemente ni se sabe la fecha cierta) se vino a saber -¡no de la web oficial del Vaticano, sino de la prensa laica!- que un prelado vaticano, tal mons. Antoine Camilleri, sub-segretario para las relaciones de la Santa Sede con los estados, ha firmado un acuerdo con Wang Chao, viceministro de asuntos exteriores de la República Popular China, un acuerdo secreto…
Y sí…secreto, porque los acuerdos secretos los hacen sólo las organizaciones secretas, como la masonería, ¡pero en la Iglesia se obraba siempre a la luz del sol!
De inmediato un cardenal, Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong y profundo conocedor de la terrible situación de la deriva de los católicos en China, declaró que el acuerdo firmado por el Vaticano y Pequín era preludio de desastres para aquellos obispos y sacerdotes que pertenecen a la Iglesia clandestina, desde siempre perseguida por el gobierno comunista: «Me parece que el papa no conoce bien la situación de la Iglesia en China, ni la naturaleza de aquel gobierno. Con éste acuerdo no solo no ha ganado nada, sino además ha perdido autoridad.»
Añadiendo también que, desde ahora Roma no tendrá la última palabra sobre la nómina de obispos, lo que significa que no se sabe si podrá decir “no” cada vez que el gobierno propondrá el nombre de un candidato que agrade a la dictadura comunista, y sucederá que el mismo papa, además de ser manipulado por el régimen, mientras que el presidente Xi ganará credibilidad en el plano internacional, y no podrá ni siquiera encontrarse con los obispos de la Iglesia clandestina.
De hecho, para trágica prueba de cuanto dicho hasta aquí -a despecho del acuerdo apenas firmado- las persecuciones contra los cristianos no parecen disminuir…como por ejemplo la desaparición del obispo Peter Shao Zhumin (de la Iglesia clandestina), encarcelado por las autoridades chinas y recluído en una localidad desconocida – nos informa la agencia Asia News– además de cuatro sacerdotes de la comunidad clandestina de la provincia de Hebei, detenidos en lugar secreto y sometidos al “endoctrinamiento de lavado cerebral”, para obligarlos a adherirse a la Asociación patriótica, como por otra parte llegan noticias que denuncian la destrucción de más iglesias.
Sin embargo cerca de un año despues, la epidemia del coronavirus, nace y se difunde en toda la China, haciendo arrodillar su floreciente economía, que se convirtió en pocos años en la “fábrica del mundo”, y menos de dos meses despues Italia resulta ser el foco central en Europa (y actualmente del mundo) más grande de la epidemia fuera de los confines de China: “…en Italia se elevava un fuego y otro en China, que poco a poco se unían, se fundían en uno solo…”
Lo que ha continuado, es historia reciente, narrada cada día por todos los medios de comunicaión…
La “novedad” además – si se puede definir así- es que mientras tanto Italia se ha “chinatizado”, desde el punto de vista de la expresión de la propia fe y de hecho: «también en la Iglesia italiana parece prevalecer un modelo chino: por una parte exíste una “Asociación patriótica” de católicos, que depende del gobierno y de las exigencias de las que toman sus propias decisiones, y ahora por igual en ámbito litúrgico, que jamás contradice a éste gobierno (de izquierda), aunque ése vaya contra la vida, la familia y la libertad de educación… Por otra parte exíste una “Iglesia clandestina”: sacerdotes, ellos también “clandestinos”, que celebran en iglesias o casas, para pocos fieles de confianza, para no exponerse a represalias. Claro, porque como en China, también aquí ya tenemos solícitos funcionarios estatales que controlan las iglesias, ¡como por igual sacerdotes delatores que meten en problemas a sus hermanos que celebran Misas con pequeños grupos!…» (Riccardo Cascioli, en la Nuova Bussola Quotidiana).
Por supuesto todo ésto nos hace reflexionar: que haya recibido viosiones como Luisa Piccarreta, la Beata Ana Catalina Emmerick ¡ las de la “Iglesia de dos papas” ! : «…vi la relación entre dos papas cómo habrían sido de nefastas las consecuencias de esta falsa iglesia…la he visto aumentar de dimensiones: herejes de todo tipo llegaban a la ciudad de Roma. El clero local se volvía tibio, y vi una gran oscuridad…Entonces la visión pareció extenderse por todas partes: en aquellos días la Fe caerá muy abajo, preservándose en algunos lugares, en pocas casas y pocas familias que Dios protegerá de los desastres y de las guerras !»
Sergio Russo

No hay comentarios:
Publicar un comentario
DEJENOS SU COMENTARIO, ¡ALABADO SEA JESUCRISTO!