Mientras el martillo golpea a la humanidad en el yunque, con riesgo de la Tercera Guerra Mundial, la Iglesia Católica, infestada de lobos con piel de cordero, parece capitular, bajo la presión de la masonería eclesiástica:
"Lobos con piel de cordero avanzan con el venenoso proyecto de destruir la verdadera Iglesia". (Mensajes de Anguera)
La Iglesia católica, ha dejado de oponerse a la ideología liberal-progresista, porque la mayoría de los obispos, corrompidos por el modernismo, se declaran católicos progresistas, prostituyéndose a la mentalidad del mundo occidental. Esta mayoría, a través del pastoralismo moderno, predica ya un nuevo evangelio modelado sobre el hombre, el pobre, el emigrante, etc. en sintonía con el liberal-progresismo masónico.
Pretendiendo reinterpretar las palabras de nuestro Señor: "He venido a servir, no a ser servido", la masonería eclesiástica quiere afirmar una nueva verdad; a saber, que ya no es el hombre el que debe convertirse a Cristo, sino que es el Evangelio el que debe actualizarse adaptándose a las dificultades del hombre de hoy. Está ante los ojos de todos, un proceso de transformación de la Iglesia católica hacia una religión mundial, donde el hombre se celebra a sí mismo en lugar de a Dios, que niega la Revelación Divina, la obra de la creación, la divinidad de Jesucristo. Jesús, se reduce a un mero maestro espiritual, negando históricamente todo lo sobrenatural de los Evangelios, como las curaciones realizadas por Jesús y todas las declaraciones donde Jesús revela su divinidad. Los católicos progresistas se ven a sí mismos como reformadores de la Iglesia y ven en Martín Lutero, su precursor, para quien todo debe ser cambiado, todo está evolucionando.
La Iglesia sólo debe preocuparse por los problemas sociales, especialmente los relativos a la justicia, la paz, el medio ambiente, para construir un paraíso en la tierra, haciendo un guiño al transhumanismo.
En las parroquias ya se niega la existencia del diablo, por lo que el mal personificado no existe, y en consecuencia tampoco el pecado original y la ley moral natural. La Iglesia progresista ha abrazado la tesis modernista de que no hay normas objetivas para establecer lo que es bueno y lo que es malo, adaptándose simbióticamente a la ideología atea y materialista de la vida, que se ha impuesto en Occidente. En nuestra sociedad occidental, al igual que en la Iglesia, es ahora el hombre quien decide lo que es fuente de moral, por lo que la sociedad se da sus propias leyes según las modas de la época.
La normalización de la desviación reina en el mundo occidental, desde el consumo de drogas hasta las prácticas que todas las civilizaciones del pasado han calificado de perversiones, como la sodomía y la pedofilia, y esto es ampliamente aceptado y respaldado por muchos obispos. Lo mismo ocurre con el aborto, el divorcio y la eutanasia. La exaltación de la ideología de género, que niega la especificidad de los géneros masculino y femenino y su complementariedad, se promueve en detrimento de la familia natural fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, también hace estragos en los círculos eclesiales.
La Iglesia, imbuida de materialismo ateo, tiende a justificar los comportamientos malos. Se resta importancia al pecado, de hecho es mejor creer que no existe. Se niega la posibilidad de la condena eterna, apelando a la Divina Misericordia para negar la existencia del infierno y prometer el paraíso a todos.
En el mensaje de Nuestra Señora Reina de la Paz, emitido en Anguera el 22/09/2022, sobre esta deriva progresiva, parece exhortarnos así:
"El Juez Justo os pedirá cuentas de todo lo que hagáis en esta vida. Doblad las rodillas en oración. Vengo del Cielo para ayudaros, pero no podéis vivir inmóviles en el pecado. Vendrán tiempos difíciles para los justos. Aún así, veréis horrores en la Casa de Dios. Los defensores de la verdad beberán el amargo cáliz del sufrimiento, pero el Señor salvará a su pueblo. No os desaniméis. Adelante con la verdad".
"Aún así, veréis horrores en la Casa de Dios"....
¿Qué otros horrores veremos?
Para imponerse, el "pensamiento único" necesita unificar las religiones, pretende instaurar una nueva religión mundial en la que el hombre celebre su supremacía, que, presentada como una espiritualidad del futuro, tendrá que sustituir a la Nueva Era, que ya es un experimento antiguo. La nueva religión católica tendrá, por tanto, que transformarse en un nuevo "contenedor" aún más ecuménico y funcional que la Nueva Era, y al igual que su predecesora tendrá que promover un retorno al paganismo, adoptando el culto ecologista a la Madre Tierra, de la que todo nace y en la que todo se disuelve, relegando al hombre al estado animal.
Así ocurre que el ecologismo ateo radical, que considera al ser humano como el cáncer del planeta y culpa a la actividad humana de las variaciones meteorológicas o climáticas, se hace eco del nuevo pecado ecológico, y del culto a la Pachamama.
Dado que el modernismo niega la resurrección de Jesucristo, el origen divino de los sacramentos, se puede prever cuáles serán los próximos objetivos de los progresistas si quieren adaptarse plenamente al "pensamiento único". El siguiente paso será negar la Santa Misa como sacrificio redentor. Negar la presencia real de Cristo en la Eucaristía, haciendo inútil el sacramento de la Confesión, para abrir de par en par la puerta a un dios "panteísta"
¡Estos serán los próximos horrores!
El mundo y la Iglesia de hoy se han "aliado" dejando de reconocer al Señor Jesús, el Dios que quiso esconderse en el tálamo virginal de una joven, para hacerse Redentor de la humanidad como verdadero Hombre y verdadero Dios. Sobre esta Mujer, María Santísima, llena de belleza y de gracia, inocente, pura, agraciada, dulce, amable a los ojos de Dios y de los hombres, más que todo lo que el Señor ha creado y creará en el futuro, se ha concentrado en los últimos tiempos el odio satánico; el "dragón" se ha lanzado con todo su poder contra la Inmaculada, para preparar el tiempo del Anticristo, encontrando en el mundo y en la Iglesia, un terreno más que fértil.
Francesco Miridia https://t.me/tempidimaria

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