“El letargo espiritual de los Pastores, la excesiva
concentración en asuntos temporales y la aspiración de crear una fraternidad
naturalista e interreligiosa, han llevado a la Iglesia de hoy a un colapso espiritual”. Mons. Anasthasius Schneider, obispo auxiliar de
Astaná
Ha provocado gran revuelo y
algarabía en diversos ámbitos esta COP 27 (Conferencia de Naciones Unidas sobre
el Cambio Climático).
Esto ha llevado a Mons. Lozano
a sostener “La Iglesia Católica y los credos en
general vivimos en estado de colaboración con el cuidado de nuestro planeta y
es desde aquí que el miércoles pasado pude participar del “Seminario Diálogo
Abierto Por El Cuidado De La Casa Común. Gobiernos, Ciencia, Organizaciones de
la sociedad civil y la Iglesia. Latinoamérica y el Caribe en camino hacia la
COP 27 y el tratado de no proliferación de combustibles fósiles”, organizado en
la sede del CELAM y con intervenciones virtuales de varios expositores. Es
urgente escuchar-observar los hechos. Aumenta la temperatura global. Esto trae
como consecuencia la retracción del volumen de los glaciares y el derretimiento
de los hielos —que suponíamos eternos— en los Polos. Se eleva consecuentemente
el nivel de océanos y mares”.
Escuchar y leer
estas afirmaciones obliga a tener que dilucidar si estos conceptos alejados del
rigor científico surgen de la buena voluntad o de la ignorancia de quienes
hacen estas afirmaciones.
Vivimos en un
tiempo donde la narrativa es impuesta de una manera cada día más feroz, tomando
como herramienta indeleble la “manipulación de las conciencias”.
Lo inexplicable
es que desde ámbitos donde se debe luchar – como se ha hecho desde hace 2000
años por la salvación de las almas – se incursione en esta temática que es
ajena a la Iglesia Católica.
Para que quede claro Leohohmann afirma “la histeria climática, es decir, el culto a la Tierra, es
un componente clave de la próxima religión mundial y lo estamos viendo en plena
exhibición en Egipto esta semana en la conferencia climática COP 27 de
las Naciones Unidas”.
Para disipar dudas “el logotipo representa el sol africano (arriba) y
abrazando el antiguo sol egipcio de Atón (abajo), lo que implica dar lugar a un
nuevo horizonte (nuevo orden mundial)”.
Desandando
la manipulación de las conciencias, debemos entender que el fin supremo de
estos satanistas es provocar que todas estas crisis globales desatadas
sobre la tierra desde marzo de 2020 han tenido como objetivo una cosa: la
despoblación.
¿Cómo le hacen creer a la
humanidad que estas sandeces son reales?
“El plan de los globalistas
consiste en montar ola de miedo creada por varias crisis globales hasta llegar
a un nuevo orden mundial, o como lo llaman ahora, un Gran Reinicio”.
Puedes seguir teniendo tu
religión pero “debes aceptar
agregar el culto a la Tierra a la mezcla y colocarlo por
encima de los principios de tu religión original de elección”.
“La agenda climática
consiste en poner de rodillas al mundo occidental de clase media, haciendo que
sus ciudadanos, antes libres, cumplan con cada nuevo dictado dietético, cada nueva
restricción de la palabra, de la agricultura, de nuestra libertad de movimiento
y de reunión”.
La narrativa actual es implacable e inapelable, en
tanto y en cuanto permanezcamos pasivos y esperando que el infierno se cierna
sobre todos nosotros.
Roberto E. Franco
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