domingo, 13 de noviembre de 2022

COP 27 DE LA ONU

 

“El letargo espiritual de los Pastores, la excesiva concentración en asuntos temporales y la aspiración de crear una fraternidad naturalista e interreligiosa, han llevado a la Iglesia de hoy a un colapso espiritual”.               Mons. Anasthasius Schneider, obispo auxiliar de Astaná

 

Ha provocado gran revuelo y algarabía en diversos ámbitos esta COP 27 (Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático).

Esto ha llevado a Mons. Lozano a sostener  La Iglesia Católica y los credos en general vivimos en estado de colaboración con el cuidado de nuestro planeta y es desde aquí que el miércoles pasado pude participar del “Seminario Diálogo Abierto Por El Cuidado De La Casa Común. Gobiernos, Ciencia, Organizaciones de la sociedad civil y la Iglesia. Latinoamérica y el Caribe en camino hacia la COP 27 y el tratado de no proliferación de combustibles fósiles”, organizado en la sede del CELAM y con intervenciones virtuales de varios expositores. Es urgente escuchar-observar los hechos. Aumenta la temperatura global. Esto trae como consecuencia la retracción del volumen de los glaciares y el derretimiento de los hielos —que suponíamos eternos— en los Polos. Se eleva consecuentemente el nivel de océanos y mares”.

Escuchar y leer estas afirmaciones obliga a tener que dilucidar si estos conceptos alejados del rigor científico surgen de la buena voluntad o de la ignorancia de quienes hacen estas afirmaciones. 

Vivimos en un tiempo donde la narrativa es impuesta de una manera cada día más feroz, tomando como herramienta indeleble  la “manipulación de las conciencias”.

Lo inexplicable es que desde ámbitos donde se debe luchar – como se ha hecho desde hace 2000 años por la salvación de las almas – se incursione en esta temática que es ajena a la Iglesia Católica.

Para que quede claro Leohohmann afirma “la histeria climática, es decir, el culto a la Tierra, es un componente clave de la próxima religión mundial y lo estamos viendo en plena exhibición  en Egipto esta semana en la conferencia climática COP 27 de las Naciones Unidas”.

Para disipar dudas “el logotipo representa el sol africano (arriba) y abrazando el antiguo sol egipcio de Atón (abajo), lo que implica dar lugar a un nuevo horizonte (nuevo orden mundial)”.

Desandando la manipulación de las conciencias, debemos entender que el fin supremo de estos satanistas es provocar que todas estas crisis globales desatadas sobre la tierra desde marzo de 2020 han tenido como objetivo una cosa: la despoblación.

¿Cómo le hacen creer a la humanidad que estas sandeces son reales?

“El plan de los globalistas consiste en montar ola de miedo creada por varias crisis globales hasta llegar a un nuevo orden mundial, o como lo llaman ahora, un Gran Reinicio”.

Puedes seguir teniendo tu religión pero “debes aceptar agregar el culto a la Tierra a la mezcla y colocarlo por encima de los principios de tu religión original de elección”.

“La agenda climática consiste en poner de rodillas al mundo occidental de clase media, haciendo que sus ciudadanos, antes libres, cumplan con cada nuevo dictado dietético, cada nueva restricción de la palabra, de la agricultura, de nuestra libertad de movimiento y de reunión”.

La narrativa actual es implacable e inapelable, en tanto y en cuanto permanezcamos pasivos y esperando que el infierno se cierna sobre todos nosotros.

                                                                                            Roberto E. Franco

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