“No se trata
de cambiar de collar sino de dejar de ser perro”. Arturo Jauretche
Lo expresado en una nota anterior se enmarca dentro de este proceso de
dominación y miseria.
Lógicamente la esencia de un país soberano se circunscribe a todos los
aspectos de la vida de la Nación.
Una educación ajustada a la tradición e historia de la Patria,
conservando los valores eternos y evitando la introducción de métodos y pedagogías
elaboradas para lograr la claudicación patriótica de los jóvenes.
Fuerzas armadas modernas y adiestradas eficazmente para sostener la
paz interior y evitar intromisiones externas.
Muchas más cuestiones se pueden mencionar, pero la última, que debe
ser la primera es el sostén de una moneda nacional, libre y nutrida
objetivamente por un organismo independiente, que permita el desarrollo
legítimo de la Nación.
Un ejemplo sirve de muestra acabado de este desquicio en que nos
tienen sometidos políticos, periodistas y economistas preparados falazmente por
“todas las universidades” para ser fieles a este sistema de dominación.
Supongamos que Entre Ríos debe construir una ruta de 300 km entre Gualeguaychú y Paraná.
El costo total evaluado por profesionales y trabajadores argentinos es
de 10.000 millones de pesos.
Esto sería equivalente a 100 millones de dólares.
Pero como no tenemos soberanía
monetaria y sobre todo, lo más grave “soberanía intelectual económica”, existe
la cultura de dominación que afirma: “si se emite sin respaldo “dólar” hay inflación,
sea cual sea el destino de los fondos emitidos”
¡Mentira y error flagrante!
¿Qué se necesita para hacer esa obra?
Sin dudas, profesionales (ingenieros y otros), trabajadores (que
abundan), materiales (que los tenemos), y algo más.
¡Entonces que nos falta!
¡Nada!
Porque debemos pedir a los organismos internacionales 100 millones de
dólares –en préstamo - los que se guardan en el Banco Central, y ahí se puede
recién emitir pesos para hacer la obra.
Hasta el más ingenuo debe entender este fraude.
¿Qué diferencia hay entre emitir 10.000 millones de pesos soberanamente,
o con “el respaldo” del papel pintado (dólares), por lo cual nos obligan a
endeudarnos?
Luego con esfuerzo y sacrificio debemos devolver esos papeles más intereses,
disfrutando las élites de nuestra producción con lo que les pagamos esta
infamia milenaria. Y así es como se
fueron haciendo poderosas y dominan al mundo, a través de la moneda.
Los PROCESOS 1 y 2 a los que me refería en nota anterior, es evidente
que corresponden al sistema de dominación y dependencia en el cuál nos encontramos
encorsetados.
Los dos son contrarios a los intereses de la Patria, pero el PROCESO 1
demuestra la voracidad y perversidad de la élite que concibió satánicamente este sistema diabólico contra los pueblos.
Este interesante poder dilucidar, dejando lado la deuda eterna, como
se puede reducir el gasto y atacar los puntos neurálgicos, donde algunas
remuneraciones se fijan sin límites ni controles, provocando el deterioro
definitivo de la equidad.
Momento trágico de la historia, que puede devenir en la libertad y
prosperidad de la humanidad, o por el contrario la esclavitud definitiva del
hombre.
Todo depende de cada uno de nosotros, si dejamos de ser dóciles a todo
lo que nos imponen, el amanecer puede ser venturoso y radiante.
Roberto E. Franco
22.03.22
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