“Permitidme fabricar y controlar
el dinero de una
nación, y ya no me importa quienes
sean sus
gobernantes”.
Meyer
Amschel Rothschild
¡Que infinitas marañas se yerguen sobre la humanidad desde hace tanto
tiempo, provocando una ceguera intrépida que mutila la visión, la razón y el
sentido!.
Quizás la falacia más audaz e intrincada sea haber convencido al
hombre de que el sistema financiero adquiere una dimensión sacra, intocable e
inviolable que no permite objeciones.
Ciclos económicos, deflación, inflación, recesión, escasez, déficit
fiscal, reservas y tantos otros apelativos no son más que creaciones siniestras
que han sumido al hombre, la familia y la humanidad en una tragedia
inaceptable.
Los que hicieron, desde pese a su ignorancia a Adam Smith “padre de la
economía”, son los mismos que ungieron a
Carlos Marx como “padre de la plusvalía” culpando de los males a los
productores, obviando que el mal estaba en las finanzas.
¡Que los va a denunciar si los banqueros si ambos trabajaban para
ellos!
Hemos llegado a tal grado de degradación intelectual que no aceptamos o
no nos dejan revisar las causas de la creación del dinero, uno de los secretos
mejor guardados por la banca con el aporte indispensable de economistas que por
convicción o por conveniencia siguen repitiendo estos supuestos que nos someten
a diario.
Para ser breve, en 1694 se crea el Banco de Inglaterra, el Rey
Guillermo III, sumido por las deudas promueve la creación del Banco de Inglaterra permitiéndole
imprimir y emitir el medio de pago legal. El absurdo mayor fue que ese dinero
se incorporó como crédito y como deuda.
El Banco de Inglaterra como banco privado, guardó con sigilo su
condición y así fue endeudando a todos los ciudadanos y al estado, usando como
espada de Damocles el interés.
Como primero los orfebres y luego los bancos daban seguridad a las
pertenencias de oro de los ciudadanos, entregan su oro y recibían un
certificado como constancia.
Cuando debían hacer una transacción devolvían el certificado y retiraban
el oro necesario.
Fueron tan comunes estos recibos que luego por seguridad si alguien
tenía que pagar una cuenta entregaba el mismo en lugar de retirar el oro
respectivo.
Pero he aquí que nace el secreto guardado bajo siete llaves.
Los banqueros se dieron cuenta que los depositantes solo retiraban 1/3
del oro depositado, el resto 2/3 quedaban inmovilizados.
¡Surge la idea genial!
Como no se retira ese oro se puede prestar, no? Y de paso al prestarlo
cobramos interés sin ningún sacrificio!
En este gráfico se desnuda esta triquiñuela celosamente protegida.
Abandonado el oro el procedimiento es el mismo. Se depositan 100, como
se retiran 33, se pueden prestar 66.
Teníamos 100 que relativamente correspondían con los bienes
existentes. Pero estos nuevos 200 se transforman en demanda - provocando inflación( deésto los expertos no
dicen nada) - y lo más grave fueron
prestados con garantía, y al ser moneda virtual el deudor no tiene el efectivo
para asumir el compromiso a su vencimiento, perdiendo muchos las garantías
presentadas.
Este procedimiento analizado desde los particulares, también se
produce con los estados, quienes se endeudan sin razón por someterse a teorías
financieras erróneas y usurarias.
¡Bajar el gasto público es el clamor de los iluminados economistas!
Pero omiten decir que la mayor causa del déficit se debe a los
intereses injustificados de la deuda externa, cuya ilegitimidad de origen jamás
fue tratada por el congreso. Este trato es prioritario a temas como el aborto
para resolver un tema esencial: la pobreza.
La salud, la educación, las obras esenciales, no son gastos, son una
inversión por el buen vivir de los argentinos.
Finalmente, el FMI no es más que el mojón que opera como banco mundial
central controlando la moneda (privada = dólar) impuesta coercitivamente,
siendo el pivote de la Naciones Unidas,
entidad dominada por los banqueros internacionales, procurando la creación de
un gobierno mundial cuyo fin es la esclavitud de la humanidad toda.
Roberto E. Franco
Moraleja
En una comunidad
pequeña, donde todas las familias estaban enfrentadas por falta de dinero y
deudas contraídas, a su intendente se le ocurrió emitir un vale de $ 100 y se
lo entregó al más necesitado:
José (carpintero)
recibió los 100 y corrió a pagar al almacenero, éste fue y cancelo los $ 100 que
debía al carnicero,
éste canceló su deuda con el matarife, éste canceló la moto que había comprado en la
agencia, el agenciero
canceló su deuda en el supermercado, el dueño del supermercado canceló la deuda
que tenía con el médico, éste corrió y
canceló su deuda en el bazar, el dueño de este bazar canceló su deuda
con el herrero,
quien de inmediato pagó a su mucama, por último ésta corrió y le pagó unos
muebles al carpintero. Pasaron tres
días y el carpintero devolvió del $ 100 comunitarios que le había emitido el
intendente.
El intendente
destruyó el dinero de economía comunitaria, pero a partir de ahora no había más
deudas y todos volvieron a vivir amigados y solidarios en la comunidad.-
¡EL INGENIO LIBERA AL HOMBRE!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
DEJENOS SU COMENTARIO, ¡ALABADO SEA JESUCRISTO!