sábado, 13 de enero de 2024

¿Cómo pueden seguir justificando la locura de la tecnocracia?

 

Sucede que el común de la gente tropieza con estas mentiras, la sobrepoblación, el cambio climático, el pico de petróleo, el calentamiento global.

Carroll Quigley es uno de ellos - ¡uno de la elite! - globalista que cree conveniente hacer conocer las ideas de la elite la cual integra.

La elite perversa desde 1800 han puesto la mira, sigilosamente, en el sistema educativo y los medios de comunicación para englobar todo en el término “propaganda”.

El objetivo de ellos es el establecimiento de un gobierno mundial. Más claro, es un sistema de gobernanza mundial y todos los pasos que han dado, algunos en falso, otros muy contundentes, han logrado corromper los sistemas educativos privados, estatales, y la obstrucción del mensaje en los medios de comunicación, la que ha sido tan profunda y tan fuerte que mucha gente cae en cosas que están totalmente refutadas desde hace mucho.

No hablan de superpoblación, dicen hay una distribución errónea.

Hablan de la sobre carga del planeta y se debe reducir la población, ¡estos son los defensores de la libertad!

Lo que conocemos como globalización – en una de sus variantes - se concentró en la manipulación de la mente a través de los medios de comunicación y la educación.

De ahí la importancia de la creación de tantas fundaciones.

Las universidades más importantes del mundo están manipuladas, así Oxford, Harvard, Carnegie Princeton; algo muy lógico porque ahí van los hijos de los mega empresarios, los hijos de los políticos, los personajes que van a estar acomodados en posiciones de poder en un futuro cercano.

Mientras una parte de la elite se concentró en las guerras para lograr objetivos, otros se dedicaron a prostituir los medios de comunicación y la educación.

Del gran reinicio y la agenda 2030 no se había escuchado nunca, la información está concentrada y filtrada.

Todo esto es una gran estafa, una trasferencia enorme de recursos, por un lado, y por el otro la concentración del poder, y la cartelización de todas las industrias.

Alberto Fernández decía la vida o la economía, y no es así, son cosas complementarias.

El sobrino de Sigmund Freud, Edward Bernays es el creador de la propaganda política una verdadera atrocidad, pero funciona porque la gente es pasible a dejarse manejar.

Repitieron como lo dice Quigley los mismos mecanismos, transferencia de capital, recursos económicos y de tecnología para armar al enemigo y tener la constante tensión que justifique más intervenciones y más control y más restricciones a los derechos humanos, y en última instancia justifique una supra organización que mantenga todo el sistema en equilibrio. 

Un sistema perverso de China es el pase por la plandemia, si es verde puedes hacer lo que quieras, pero si es rojo debes encerrarte inmediatamente. Cuando fueron a sacar su dinero apareció el pase rojo y todos a encerrarse en la casa.

Carroll Quigley en Tragedia y Esperanza, - es uno de ellos - y es un historiador y dice” 1940 1950, los ingleses de la banca Morgan querían infiltrar el sistema político desde la izquierda porque veían que tenía más llegada a la gente. Y los dirigentes de la izquierda estaban ansiosos por recibir dinero, pues no tenían ningún tipo de financiamiento y ahí se unieron. La frase con que lo remata es sensacional: “La derecha conservadora norteamericana toda su vida cree que está atacando a los comunistas cuando no se da cuenta que los comunistas son un instrumento más de estas élites. Y esa derecha tampoco se da cuenta que recibe financiamiento de esta gente. Financiamos a la extrema derecha y a la extrema izquierda para que la gente elija el tipo moderado y el tipo moderado es un agente nuestro. La gente vota, pero nada cambia”

                                                                                               Roberto Franco

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